|
DEGENERACION
MACULAR
La degeneración macular
relacionada con la edad (AMD) es una enfermedad degenerativa de
la retina que causa la pérdida progresiva de la visión
central. El riesgo de AMD en vías de desarrollo aumenta con
la edad; la enfermedad afecta a menudo a personas de sesenta o setenta
años. La AMD es la causa más común de pérdida
de visión en individuos de más de cincuenta y cinco
años.
Descripción clínica.
La pérdida de visión
central en la AMD es causada por la degeneración de la mácula.
La mácula es la porción central de la retina responsable
de percibir detalles visuales finos. Las células sensibles
a la luz, en la mácula, conocidas como fotorreceptores, convierten
la luz en impulsos eléctricos y entonces transfieren estos
impulsos al cerebro, vía nervio óptico. La pérdida
de visión central en la AMD ocurre cuando las células
fotorreceptoras degeneran en la mácula.
Los individuos con AMD pueden notar
manchas en la visión central que aparecen claramente al realizar
tareas visualmente detallistas, como leer y coser. La visión
central con manchas también puede hacer que las líneas
rectas parezcan ligeramente torcidas o deformadas. Al progresar
la enfermedad, se forman manchas ciegas dentro de la visión
central. En la mayoría de los casos, si un ojo tiene AMD,
el otro ojo también desarrollará la enfermedad. La
magnitud de la pérdida de visión central varía
según el tipo de AMD.
AMD seca.
Hay dos tipos de AMD: seca y húmeda.
La AMD seca se da aproximadamente en el noventa por ciento de los
casos. A
veces se la llama atrófica, no exudativa, o degeneración
macular drusenoide. Con la AMD seca, los depósitos blanco-amarillentos
llamados drusen aumentan en el epitelio pigmentado de la retina
(RPE), el tejido bajo la mácula.
Los depósitos de drusen están compuestos de productos
desechados de las células fotorreceptoras. Por razones desconocidas,
el tejido de RPE puede perder su habilidad de procesar la pérdida.
Como resultado, los depósitos de drusen aumentan en el RPE.
Los depósitos de drusen están típicamente presentes
en pacientes con AMD seca. Se
piensa que estos depósitos interfieren con la función
de los fotorreceptores en la mácula y causan la degeneración
progresiva de estas células. Los depósitos de drusen
pueden, sin embargo, estar presentes en la retina, sin pérdida
de visión.
La pérdida de visión
en la AMD seca ocurre muy gradualmente con el transcurso de muchos
años. La visión central puede permanecer estable,
incluso entre exámenes anuales de la vista. Los individuos
con AMD normalmente no experimentan una pérdida total de
la visión central. Sin embargo, la pérdida de visión
puede hacerle difícil realizar tareas que requieren una visión
finamente enfocada. Aunque hay grandes esfuerzos de investigación
para encontrar tratamientos para la AMD seca, en este momento no
existe ningún método probado.
AMD húmeda.
La AMD húmeda se da en aproximadamente
el diez por ciento de casos. También se llama neovascularización
de la coroidea, neovascularización subretinal, exudativa,
o degeneración disciforme. En la AMD húmeda, se forma
bajo la mácula un crecimiento anormal de los vasos sanguíneos.
Estos vasos gotean sangre y fluido en la mácula y perjudican
a las células fotorreceptoras. La AMD húmeda tiende
a progresar rápidamente y puede causar un severo daño
a la visión central.
En algunos casos, si la AMD húmeda
se diagnostica temprano, la cirugía láser puede prevenir
pérdida extendida de la visión central. En este tipo
de cirugía, las rayos láser destruyen los vasos sanguíneos
resquebrajados que se forman bajo la mácula. Para ser eficaz,
es crítico para la cirugía láser que la AMD
húmeda se diagnostique antes que ocurra la pérdida
de la visión extensa. Por consiguiente, los individuos deben
consultar con un oculista a la primera señal de manchas o
torceduras en la visión central. Los médicos también
están dirigiendo ensayos clínicos para probar tratamientos
experimentales. Si usted está diagnosticado con AMD húmeda,
es necesario consultar con su médico por estos tratamientos.
Diagnóstico.
Junto con los exámenes regulares
realizados por un médico oculista, los individuos pueden
probar su vista por posibles síntomas de AMD, con una simple
prueba casera, conocida como la reja de Amsler. La reja de Amsler
consiste en una hoja con líneas paralelas y perpendiculares
y se parece mucho a una de papel cuadriculado.
Enfocando en una mancha marcada en el medio de la reja, uno puede
evaluar si las líneas parecen manchadas o torcidas. Aunque
la prueba de la reja de Amsler no suple al diagnóstico de
un médico especialista, le permite verificar regularmente
su vista, por los posibles síntomas de AMD.
Factores de riesgo.
Las causas de ambas, AMD seca y
húmeda, no se entienden bien. Los estudios están examinando
si la herencia genética, la dieta, el cigarrillo, la exposición
a la luz, las enfermedades cardiovasculares y la hipertensión
son factores de riesgo significativos para la AMD.
Herencia.
Cuando una enfermedad como la AMD
ocurre a avanzada edad, los científicos tienen a menudo dificultades
para encontrar a miembros familiares supervivientes para estudiar
si la enfermedad se hereda genéticamente. Los estudios iniciales
han encontrado una incidencia aumentada de AMD dentro de las familias.
Tal evidencia indica que
la herencia juega algún papel en la enfermedad. Sin embargo,
la magnitud de la herencia genética no se entiende totalmente
en la actualidad. Los científicos están dirigiendo
actualmente estudios de gran escala para determinar si la AMD se
trasmite a través de la familia, por un modelo de herencia
directo como el autosomático dominante o recesivo.
Nutrición.
Los científicos también
están dirigiendo estudios de gran escala para determinar
si la nutrición podría jugar un papel, previniendo
o minimizando pérdida de visión en la AMD. Los datos
preliminares de tales estudios sugieren que en las dietas con alto
contenido de grasas saturadas y colesterol, el riesgo de AMD en
vías de desarrollo puede aumentar.
Los datos preliminares de otro estudio sugieren que las dietas ricas
en verduras pueden ser útiles, reduciendo el riesgo de AMD.
Un tercer estudio está evaluando si los antioxidantes pueden
prevenir o pueden minimizar la AMD protegiendo la retina del daño
asociado con la exposición a la luz. Vitaminas, antioxidantes
y minerales como C, E, carotenos, selenio y cinc se encuentran en
muchas frutas frescas y verduras.
Aunque la investigación no
ha establecido todavía un claro beneficio para los antioxidantes
en la lucha contra la AMD, algunas compañías han comenzado
a comercializar complementos antioxidantes afirmando que pueden
prevenir o pueden retardar la enfermedad. Sin embargo, no es conocido
si estos suplementos confieren los mismos beneficios nutritivos,
como lo hacen las comidas ricas en antioxidantes. Es más,
las dosis grandes de suplementos
antioxidantes pueden tener efectos perjudiciales para la salud.
Los estudios continuados deben demostrar que estos antioxidantes
son eficaces previniendo o retardando la progresión de la
AMD, antes de hacerse las recomendaciones dietéticas. Los
individuos con AMD deben discutir las consideraciones dietéticas
con su médico.
Ayudas para baja visión.
Como la visión central declina,
los individuos con AMD pueden beneficiarse con el uso de ayudas
para baja visión. Las
ayudas para baja visión, tales como lentes para magnificar
y lentes especiales, pueden perfeccionar la visión periférica
existente. Máquinas lectoras y ampliadores de impresión
les permiten a los individuos leer letras chicas.
Especialistas de baja visión también pueden ayudar
a los individuos para adaptar sus habilidades cotidianas. Los especialistas
en baja visión están disponibles a través de
los centros de oftalmología y las referencias médicas.
Para conocer la manera como una
persona con degeneración macular ve las cosas, oprima
aquí
|